Mejorando los ambientes de alimentación escolar para todos los niños

Los defensores de la salud alrededor del mundo están trabajando para mejorar la comida que se ofrece en las escuelas.

Recientemente, varios esfuerzos para mejorar los ambientes de alimentación escolar estaban en las noticias en América Central y del Sur. En Chile, el Congreso aprobó una ley que prohibirá la venta de comida chatarra en todas las escuelas del país, mientras que el Ministerio de Educación de Ecuador ha realizado unas recomendaciones para garantizar que los "bares escolares" en Quito sólo vendan alimentos sanos. Además, una iniciativa recién aprobada en Perú (llamada la Ley de la Promoción de la Alimentación Saludable), la cual limitaría la disponibilidad de la comida chatarra en las escuelas, todavía se está debatiendo en las noticias por los políticos conservadores y la industria alimentaria. Estas iniciativas demuestran que los gobiernos y los defensores de la salud en todo el mundo hispanohablante reconocen la importancia de crear ambientes escolares saludables para proteger la salud de los niños y disminuir la influencia de la industria de la comida chatarra. 

Los defensores de la salud de todo el mundo se están uniendo al movimiento para mejorar la comida que se ofrece en las escuelas donde los niños aprenden y juegan durante muchas horas cada día.  En los Estados Unidos, el ambiente alimentario escolar es peor en las escuelas que sirven principalmente a los niños de bajos ingresos, y a los niños de comunidades de color. Por ejemplo, se venden alimentos procesados que no son buenos para la salud y hay mucha promoción de la comida chatarra. Los almuerzos escolares que se ofrecen en estas escuelas son igualmente dañinos. Las comunidades de color se están organizando alrededor de este tema de justicia racial. Por ejemplo, tres beneficiarios de CCHE trabajan para mejorar la calidad de la comida que se ofrece a los estudiantes en algunas de las escuelas más pobres en sus ciudades: Acción Ambiental de West Harlem (WEACT por sus siglas en inglés), un beneficiario con sede en Nueva York; Inner City Struggle de Los Angeles; y Padres y Jovenes Unidos, con sede en Denver. Estas organizaciones organizan a los padres en sus comunidades, realizan investigaciones, y hacen incidencia política dirigida a organismos gubernamentales para asegurar que todos los niños tengan acceso a comidas escolares seguras, frescas y nutritivas.

Siga leyendo CCHEPuede para aprender más sobre cómo las organizaciones que forman parte de CCHE, y otros activistas, construyen entornos de alimentos saludables y justos en las escuelas por todo el mundo.